Muy querida comunidad:
Iniciamos el año académico 2007 con una excelente noticia: el Ministerio de Educación, luego de un largo y exigente proceso evaluativo, nos ha reconocido, como institución, un grado de madurez tal que nos ha concedido la autonomía institucional. Gozar de autonomía significa ser capaces de actuar con una responsabilidad personal y profesional adulta, que certifique cada día la confianza depositada. Damos gracias por esto a nuestro Ex-Rector Señor Jorge Marticorena Zilleruelo y equipo, quienes lideraron brillantemente el proceso.
La autonomía nos abre la puerta hacia el proceso de acreditación, que esperamos tener en el plazo de dos años. Este segundo proceso significa honestidad, coherencia y transparencia entre lo que ofrecemos, lo que hacemos y lo que somos. En esto estamos involucrados todos como comunidad de aprendizaje; todos tenemos que poner de nuestra parte para cumplir con esta meta. Los directivos, los profesores, los administrativos y auxiliares junto con todos los estudiantes tanto de Casa Central como de Convenios, tenemos la responsabilidad de ser creíbles o acreditables. Parafraseando el salmo podríamos decir que "si los estudiantes no estudian ... en vano se afanan los profesores" y también al revés ...
Esto que se exige a todas las instituciones, para nosotros reviste características y motivaciones especiales, de acuerdo a la exigencia de nuestro carisma institucional: "Id y enseñad".
"Id" significa que hemos sido enviados en una misión por el mismo Señor Jesús para anunciar la llegada del Reino cuyo contendido es su misma persona que viene "para que nuestros pueblos en Él tengan vida", V Conferencia: "curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo". MI. 4, 23.
"Enseñad" significa hoy nuestro aporte para que tengan vida digna. Pues siendo instruidos y con un sentido de vida claro lograrán ser más protagonistas que pacientes de su propia historia. Se podrán abrir camino a través de la pobreza material y espiritual y así constituirse en discípulos que habiendo reconocido su salvación, a su vez, la propaguen a sus hermanos necesitados.
Por lo tanto, nuestros hermanos necesitados y la caridad de Cristo nos urgen, y el Ministerio de Educación también.
Espero que esta agenda sea un instrumento útil para conseguir lo propuesto y que a fin de año podamos celebrar la misión cumplida.
Fernando Etchegaray Valenzuela Rector. |